Tres artÃculos sobre un mismo tema podrÃa parecer excesivo, pero se trata de una invasora que amenaza todos los humedales del paÃs y, además, resulta estimulante colaborar con los moradores de Miches, una comunidad realmente preocupada por la suerte de su laguna.
Esta profunda preocupación quedó evidenciada en el encuentro celebrado el mes pasado en la librerÃa Thesaurus. Esa noche se esgrimieron argumentos y se expresaron quejas que vale la pena dilucidar.
Ante la negativa de la SecretarÃa de Medio Ambiente a permitir la introducción de la carpa herbÃvora en la Laguna, (propuesta hecha por un investigador de la Universidad de Colombia, no por la universidad misma) sin el aval de una institución internacional de prestigio, se ha insinuado que la Semarena no puede oponerse a la propuesta de introducción de este pez acuático si no ofrece una opción alternativa. Ese razonamiento falaz se llama en lógica “apelación a la ignorancia”. Nadie está obligado a aceptar cualquier solución a un problema porque él ignora cual es la solución alternativa.
También se alegó que la Laguna de Limón es un cuerpo de agua cerrado y por eso es imposible que un pez introducido en ella pase a otros humedales. Primero no es un cuerpo aislado, sino que cuenta con muchos vasos comunicantes con rÃos y otros humedales. Además, aunque asà fuera, nada garantiza que un organismo acuático no se escape durante una inundación o sea trasladado accidental o intencionalmente por algún Homo sapiens. Alguien señaló, con cierta gracia, que era preferible agregar a la Hydrilla, que no sirve para nada, la carpa herbÃvora, que por lo menos es una invasora que se come. Como veremos a continuación, la cosa no es tan simple, ya que hay que tomar en cuenta una gran cantidad de variables.
Mike Bodle, un especialista en el manejo de las plantas invasoras acuáticas, de la Universidad de Florida recomienda el uso de la carpa herbÃvora. Sin embargo, en un enjundioso artÃculo que me envÃa, escrito por Larry Sanders, no queda claro que este pez sea un control efectivo de la Hydrilla en grandes humedales como la Laguna de Limón.
La carpa estéril, que es la recomendada para controlar especies acuáticas, primero se obtuvo por cruce con otra especie, pero no resultó porque el hÃbrido resultante aunque estéril, no comÃa tanta hierba como la carpa. Finalmente, se utilizaron procedimientos artificiales para producir los hÃbridos sometiendo los cromosomas al calor, al frÃo y a la presión hidrostática.
Al liberar los peces hay que tomar en cuenta varios factores: tamaño del pez, densidad de las plantas a ser consumidas, tamaño del humedal, temperatura y calidad del agua y se habÃan aplicado previamente otros procedimientos tales como herbicidas o remoción mecánica.
Uno de los inconvenientes de liberar carpas en humedales muy grandes como la Laguna de Limón, es que las éstas abandonan las aguas calientes y de mucha densidad de plantas, que es donde se necesitan, lo que dispara los costos del proyecto, ya que esto obliga a liberar carpas nuevas todos los años.
Luego de revisar varios artÃculos sobre el control de la Hydrilla con la carpa herbÃvora, y tomar conciencia de la complejidad del tema, sugiero que las instituciones involucradas organicen un taller, con la participación de expertos internacionales, del cual saldrÃan las recomendaciones pertinentes. Próximamente asistiré a un curso sobre el manejo de especies invasoras, y pienso proponer la Laguna de Limón como un caso de estudio.
De Simón Guerrero
Fuente: DiarioLibre.com